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Mientras servía en la Operación
Tormenta del Desierto, la antigua sargento de suministros
médicos del ejército, Terri Ames, de 30
años, sufrió lo que ella pensó
que era una lesión menor en la cabeza cuando
una bomba explotó en un campamento cercano e
hizo que un estante le cayera encima. "Tenía
dolores de cabeza realmente fuertes y problemas con
la visión", recuerda. "Tenía
que trabajar mucho más duro para poder hacer
el mismo trabajo de antes". Sin embargo, siete
años después, buscó ayuda médica
cuando sus problemas persistieron y se le desarrolló
un trastorno de convulsiones.
Nicholas E. Walsh, M.D., presidente del
Departamento de Servicios de Medicina de Rehabilitación
en UTHSC-SA y especialista de su caso, remitió
a Ames al programa para pacientes ambulatorios. "Una
de las cosas que hicimos con Terri fue ayudarla a establecer
un "libro de recuerdos", un tipo de planificador
y diario que ella lleva a todos lados", dijo María
Lomba, M.D., director médico para pacientes internos
del Reeves Rehabilitation Center. Sólo imagine
el cerebro como un armario de archivos, donde se ordenan
y archivan cuidadosamente años de información.
Cuando un cerebro es lesionado, es como si las todas
esas carpetas y papeles estuvieran desparramados en
el piso. "Eso es lo que hace que estás lesiones
sean tan difíciles de superar", dijo Lomba.
"Tomó años recopilar toda la información
y toma años poner nuevamente la información
en los archivos. Algunas partes del cerebro nunca se
curan y usted necesita enseñar a otra parte del
cerebro a compensarla".
"Debido a que University Hospital es
el único Centro Civil de Traumas en Nivel 1 del
sur de Texas", comentó Lomba, "examinamos
a muchos pacientes con lesiones cerebrales por accidentes
automovilísticos o en moto". |
Todos los esfuerzos
están orientados a enviar al paciente a su casa
lo más funcional posible. "Porque queremos
que recobren nuevamente sus habilidades normales, como
amarrarse los cordones de los zapatos y queremos que
regresen a casa lo más pronto posible, luego
trabajar en matizar cualquier área problemática
en el programa diurno para pacientes ambulatorios",
dijo Sharon Rogers, fisioterapeuta, directora de Terapias
de Rehabilitación del centro.
Se pone especial atención en educar
e involucrar con anterioridad a otros miembros de la
familia del paciente. Generalmente, el proceso comienza
con consejería psicológica. "Se sienten
devastados", comentó Lomba. "Con frecuencia,
un ser querido regresará a casa con una personalidad
o nivel de independencia completamente diferente. Muchos
pacientes pierden su capacidad de tener conciencia de
su entorno y responden con agresión y agitación".
Terri Ames recibió ayuda de su familia
y lo está logrando, pero todavía no ha
terminado su proceso de archivado. Sin embargo, en este
caso, todo este proceso es el que la lleva a convertirse
en voluntaria de Reeves. "Podría ser aburrido
para una persona 'promedio', pero me da algo en qué
concentrarme", señaló. Es sólo
un paso más hacia la recuperación y ella
está dando otro este otoño, al asistir
a clases en la universidad. "A medida que pasa
el tiempo, todo se hace un poco más fácil.
Me siento más independiente cada día".
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