El cáncer de colon es la segunda causa de muerte, entre todos los tipos de cáncer. La detección temprana de una enfermedad rectal o del colon puede disminuir sus riesgos de complicaciones, e incluso de muerte.
Una de las mejores formas para diagnosticar una enfermedad rectal o del colon es la colonoscopia.
¿Qué es la colonoscopia?
- Un procedimiento que se utiliza para ver todo el colon (el intestino grueso).
- Un tubo flexible de casi el tamaño de un dedo de su mano, se inserta en el ano y se introduce lentamente en el recto hasta recorrer todo el colon.
- Este examen permite que el médico vea las paredes internas del intestino.
- Esta prueba se realiza cuando usted tiene síntomas como: diarrea persistente, hemorroides severa, sangre en las heces o antecedentes familiares de cáncer.
- Durante el procedimiento, es posible tomar una muestra de tejido o biopsa para futuros exámenes.
Después del procedimiento
Durante la colonoscopia se introduce aire en el colon, lo que ayuda a ver las paredes del mismo. En consecuencia, usted puede experimentar cólicos y retortijones después del procedimiento. A medida que usted expulse el aire, los retortijones y cólicos disminuirán. Esto puede tomar algunas horas (hasta 24 horas).
IMPORTANTE:Debido a los sedantes utilizados durante el procedimiento:
- No conduzca ni trabaje hasta el día siguiente.
- No utilice ningún tipo de maquinaria o equipo que pueda lesionarle.
- No firme ningún documento importante.
- No tome ninguna decisión importante.
IMPORTANTE: Si usted tiene:
- Fiebre
- Escalofríos
- Náusea, vómito y/o diarrea persistentes
- Sangrado (más de una cucharadita a la vez)
- Dolor abdominal persistente o que empeora
**VAYA A LA SALA DE EMERGENCIA**